Frío = Antojos ¿Qué hago para detenerlos?

Por Ana María Padilla

Hace frío y empiezan los antojos… ¿qué tal una donita con un chocolatito caliente? ¡A mí se me antoja más  un pie de manzana calientito con un atole de vainilla! Uuuuufff hablando de atole, ¿cómo te caerían unos buñuelos calientitos con un atole de masa? 

¿Te ha pasado? ¿Lo has escuchado? ¡Tranquila! No eres tú, es tu cuerpo queriéndote decir algo.

 

Durante el invierno, la temperatura corporal disminuye y para recuperarla, el organismo pide más calorías que se manifiesta en antojos, por lo regular de grasa con azúcar. Los especialistas indican que con solo dos o tres grados por debajo de los 36°C bastan para que se comience a sentir la necesidad de comer más alimentos. 

Al comer, se aumenta la temperatura corporal, este efecto se llama termogénesis (generación del calor). Cuando pasan de 30 a 60 minutos después de haber comido, nuestro cuerpo produce un 10% más de calor en comparación de cuando se tenía el estómago vacío. Este incremento en la temperatura se da en primera instancia por la liberación de energía durante la digestión, lo que significa que los alimentos no solo aportan energía a través de sus calorías, sino que también aumentan la producción de calor.

Es decir, el frío no es lo que aumenta nuestra demanda de energía, sino el descenso de la temperatura corporal.

 

Además, el cambio de estación afecta el estado de ánimo y por ello las personas tienden a abandonar ciertas actividades como el ejercicio. Este fenómeno es conocido como desorden afectivo estacional, de acuerdo con el “Plan de Peso de Cambridge”, cuando se presenta este, los neurotransmisores cerebrales sufren cambios que producen un incremento en el deseo de comer carbohidratos en grandes cantidades. 

 

Por otro lado, el tener una temperatura adecuada es importante para el buen funcionamiento del cuerpo, así como cuando hace calor usamos el sudor para bajar la temperatura, cuando tenemos frío se activan los mecanismos para subirla que utilizan energía y por lo tanto aumenta nuestra necesidad calórica.

 

Hacerle caso a tu cuerpo es primordial, pero también lo es el no abusar.

 

Revisa la continuación del artículo online con algunos consejos para evitar subir de peso a causa de las bajas temperaturas.

 

 

Consejos para subirlos como material digital:

  • Mantén tu cuerpo calientito. El movimiento muscular es lo que más calor da, el hacer ejercicio cuando hace frío te ayuda a mantener la temperatura corporal y al mismo tiempo a quemar calorías.

  • Opta por postres o antojos no tan gordos. Yo me preparo fruta picada con yogurt natural sin endulzar y de azúcar le agrego cajeta casera (no tan dietético, pensarán algunos) pero por lo menos la fibra de las frutas me ayuda a digerir los nutrientes y que no solo se vayan a la reserva. 

  • Toma siempre bebidas calientitas. Un atole, un chocolatito caliente, un champurrado, de vez en cuando no hay problema. Pero para diario prefiere siempre el té y qué mejor si es hecho por ti a manera de infusión. (sígueme en Instagram para poder conseguir diferentes recetas de té @anamaria_vidasaludable)

  • Ten a la mano una compresa de semillas, caliéntala y tenla cerca del cuerpo para ayudarte a aumentar la temperatura corporal.

  • Empieza tu día con el jugo de un limón en agua calientita, además de todos sus beneficios, aumenta el nivel de vitamina C en el cuerpo, evitando así las enfermedades respiratorias.

 

¡Cuídate, abrígate y se consiente de lo que tu cuerpo te pide!

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