La importancia de la primera impresión

Por Diana Lizárraga

Sé que suena trillada esa frase de: La primera impresión es la que cuenta…

O la que dice que nunca hay una segunda oportunidad para una primera impresión…

 

También sé que seguramente has vivido experiencias en las que una persona de inicio te cayó muy mal y después se hizo tu mejor amiga o amigo o incluso se hizo tu pareja. Eso suele suceder. 

Sin embargo, hay otras circunstancias como:

Una entrevista de trabajo, un cierre de negocios, una venta y otras, en las que es preponderante causar la mejor primera impresión pues quizás realmente no exista una segunda oportunidad.

 

Cuando las personas te conocen, instintivamente tienen un sentimiento de huir o quedarse, sé que se escucha muy primitivo, pero así es. No podemos impedir lo que la gente sienta en ese momento, pero sí podemos hacer que sean sentimientos positivos o que, en la medida de lo posible, trabajen a nuestro favor.

 

Cuando le caes bien a la gente ven lo mejor de ti, y seguramente alguna broma o comentario que hagas en ese momento también les va a caer en gracia. Cuando les caes mal, aun cuando hagas un comentario acertado o inteligente, no les va a encantar.

 

Es verdad que no le vamos a agradar siempre a todo el mundo, lo cual está bien. Sin embargo, si voy a cerrar una venta o conseguir el trabajo que he estado deseando ¡me encantaría dejar la mejor impresión y congeniar con el tomador de decisiones! Supongo que igual a ti.

 

Por eso aquí te dejo algunos tips para que lleves el éxito garantizado en tu primera impresión:

 

1.- Al encontrarte con alguien, míralo a los ojos y sonríe. 

El contacto visual es uno de los canales más importantes de la comunicación y podemos proyectar múltiples cosas a través de nuestra mirada. Sonreír, es un gesto de amabilidad y cercanía, simplemente no puede faltar la sonrisa franca.   

 

2.- Nos gusta lo símil.

Si tu sonríes, lo más probable es que la otra persona te sonría también. Es por nuestra predisposición natural a igualar conductas.

Se llama sincronía límbica y es algo sumamente arraigado en nuestro cerebro.

Por eso es por lo que te recomiendan que si alguien habla fuerte y rápido trates de igualarlo, pues a los que hablan así, les desesperan mucho los que hablan bajito y lento. 

 

3.- Regálale lo más valioso: Tu atención.

Intenta poner atención cuando la otra persona te diga su nombre y no olvidarlo, recuerda que amamos escuchar nuestro nombre. 

Escucha atentamente sus palabras, continúa viéndolo a los ojos casualmente y asintiendo con lo que te está diciendo. Es muy feo que uno esté hablando y la otra persona esté viendo a otra parte o distraído o peor aún, entretenido en su celular. Y es muy agradable conocer a alguien que te dio lo más preciado que podemos tener: su tiempo y su atención.

 

Si te interesan estos temas, así como: Comunicación asertiva, protocolo empresarial, lenguaje no verbal, conexión con las personas, generar un buen guion de prospección, tener una auditoría de tu comunicación que sea amigable y que te permita mejorar áreas de oportunidad en este sentido,

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Espero que los tips te gusten y, sobre todo, que te sean de utilidad.

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